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Receta de croquetas de pollo y queso azul

En España nos encantan los pequeños platillos de comida más conocidos como tapas. Una tapa se puede hacer con cualquier receta, como unas patatas a la riojana o las de la web http://recetafideua.net. En este artículo queremos compartir con todos vosotros una receta muy especial que puede ser utilizada como un entrante para las comidas, unas deliciosas croquetas de pollo con queso azul.

Estas croquetas son diferentes a las clásicas de pollo o de jamón que todos conocemos y el queso azul les aporta un sabor más cremoso e intenso que hará que se conviertan en unas de vuestras favoritas.

Receta de croquetas de pollo y queso azul

Para su elaboración se necesitan estos ingredientes:

Así se hacen las croquetas de pollo y queso azul

El primer paso es limpiar bien la carne de pollo y después la cortaremos en trozos muy pequeños, una vez hecho, los reservaremos sobre un plato con papel absorbente para que recoja el exceso de agua que pudieran tener. Por otro lado, pelaremos las cebollas y las picaremos en trozos lo más pequeños que podamos.

Pondremos un chorro de aceite en una sartén y saltearemos la cebolla con el pollo a fuego bajo-medio, para conseguir que el pollo se dore y la cebolla se poche. Tras ello incorporaremos la mantequilla y dejaremos que se funda poco a poco para comenzar a hacer la bechamel.

Cuando está completamente derretida iremos incorporando la harina poco a poco, a fuego lento y removiendo para que se vaya disolviendo con la mantequilla y pueda tostarse un poco. Ahora es cuando iremos incorporando la leche despacio mientras vamos removiendo sin parar.

De esta forma conseguiremos que la bechamel quede fina y sin grumos, siempre sin dejar de remover. Agregaremos sal y un poco de nuez moscada para dar un buen sabor. Cuando hayamos añadido toda la leche incorporaremos el queso azul cortado en trozos y continuaremos removiendo.

Hay que procurar que la bechamel quede bien densa y en el momento en el que veamos que al removerla se despega de la sartén ya podremos sacarla sin problema, ya estará hecha. La pondremos en un recipiente para que se atempere, después lo taparemos con papel film y lo meteremos en la nevera hasta el día siguiente.

Ahora ya solo queda y haciendo las croquetas, bien sea en forma circular o cilíndrica. Lo haremos cogiendo trozos de bechamel con una cuchara y dándoles la forma con las manos. Las pasamos por huevo batido y las rebozamos con bastante pan rallado.

Mientras hacemos esta operación, pondremos a calentar una sartén con abundante aceite. Cuando hayamos acabado y el aceite esté bien caliente iremos echando varias tandas de no muchas croquetas, con lo que conseguiremos que el aceite no pierda temperatura y pueda hacerlas bien.

Les vamos dando la vuelta para que se doren por todos lados y ya estarán listas para comer. ¡Buen provecho!