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Lo nuestro son los fogones

Canelones con bechamel

La pasta es uno de los platos que más me gustan. Puede combinarse con un montón de ingredientes diferentes, y con todos queda bien. Por ejemplo, en el blog Contigo en la playa lo combinan con garbanzos, y el resultado es un éxito.

Una de las recetas que más me gustan son los canelones de carne, y esta receta que comparto con vosotros hoy es la que utilizo para mi familia.

Canelones con bechamel

Ingredientes para 4 personas

Así se hace la receta

Cuece la pasta en agua hirviendo con sal según las instrucciones del fabricante. Si la pasta está precocida, basta con remojarla en agua caliente durante 20 minutos. Una vez que las placas estén tiernas, colócalas estiradas en un trapo de cocina limpio para que se sequen antes de montar la lasaña.

Mientras tanto, en una sartén con un chorrito de aceite de oliva, cocina la cebolla picada finamente hasta que se ablande. Antes de que se ponga dorada, añade la carne y cocínalo todo durante 10 minutos, removiéndolo de vez en cuando.

Sazónalo con sal y pimienta negra, añade el tomillo y retíralo del fuego.

Es el momento de hacer la bechamel, para ello calienta en un cazo 4 cucharadas de aceite. Cuando caliente, incorpora la harina y remuévelo con unas varillas durante un minuto.

Vierte lentamente la leche caliente, removiéndolo con las varillas sin parar hasta que espese. Sazónalo con sal y añade un toque de nuez moscada.

Añade dos cucharadas de bechamel en la carne para que se ligue, y coloca 2 cucharadas de carne dentro de cada cuadrado de pasta. Enrolla la pasta para que la carne queden dentro.

Precalienta el horno a 180ºC sin ventilador y pon temperatura arriba y abajo. Engrasa con la mantequilla una fuente apta para el horno y coloca los canelones dentro, uno al lado del otro para que no se abran.

Vierte la bechamel encima hasta cubrirlos por completo y espolvorea el queso por encima de manera que quede bien repartido. Introduce los canelones en el horno durante 20 minutos, hasta que el queso se haya derretido y la superficie tenga un bonito color dorado.

Los últimos minutos, puedes subir la temperatura y poner el gratinador para que el queso se gratine.